

(en proceso de catalgación marzo /2010)
Los vecinos empezaron a ver movimientos, luego ruidos a hierros y de demolición, algo estaba pasando en
Hasta que los obreros que allí se encuentran trabajando le comentan a un comerciante de la zona lo que están haciendo y las sospechas empiezan a ser realidad:
“Allí se va abrir un resto bar con salón de baile, que ya están pagando 14.000 pesos por mes y luego de un año se les aumenta a 22.000 pesos mensuales.”
Hagamos un poco de Historia
En 1998 dicho predio le fue otorgada la habilitación por expediente Nº 80449/98 siendo la actividad principal LOCAL DE BAILE CLASE C CON ACTIVIDAD COMPLEMENTARIA RESTAURANTE, CANTINA, CAFÉ, BAR, hoy desde la pagina web de
Aunque un informe realizado por
Estos problemas derivó en una causa Judicial nº 112/98 tramitada ante el Juzgado en lo Contravencional nº 3 de
Hablemos del Paisaje Urbano
Todos hemos visto o vemos lo que acontece en los lugares donde se ubican estos locales…
“Un grupo de adolescentes sentados en el cordón, botellas vacías y la vereda regada con un líquido de dudoso olor. No es la letra de una canción de rock o de un tema de los Pibes Chorros. Es la esquina de Nazca y Rivadavia cualquier fin de semana…
Este párrafo pertenece al diario Clarín del 17/7/04 pero es una realidad que se da cada fin de semana las cosas que podemos encontrar están entre lo escatológico y lo caótico: vómitos, fluidos varios, adolescentes durmiendo en la calle, algún punguista aprovechado de la confusión y botellas rotas.
La hora más peligrosa es a las dos o tres de la madrugada, que es cuando empiezan a dar vueltas los que rebotaron". La gente se queja de la salida, pero también de las colas que se forman para entrar.
Por más que los negocios de la zona se niegan a vender alcohol los pibes se las ingenian y toman cerveza igual. Y las consecuencias no se hacen esperar. "Se arman peleas y hacen pis en cualquier lado. En el mejor de los casos, hablan a los gritos.
Los vecinos duermes sobresaltado toda la noche.
Sobre
Dicho predio se encuentra en una zona cuyo distrito es un C3ll, el Código de Planeamiento de
La ley 123 de Evaluación de Impacto Ambiental en su artículo 13 considera a esta actividad como de relevante impacto por consiguiente ante la aprobación y/o habilitación se deberá hacer dicho estudio y ser sometido a audiencia pública como lo establece el art. 26 de la misma ley.
Dentro del código de Habilitaciones en el Capítulo 10.2 Locales de Baile, como punto relevante se establece la siguiente obligación para su inicio de actividad:
También es de aplicación la sección 4 los capítulos 4.7 medios de salida y 4.12 de la protección de incendios, con sus correspondientes modificaciones pos-Cromañon
Visto los antecedentes de este predio y la normativa vigente sobre el tema, observando en la actualidad expresada en los distintos medios sobre la calidad del control que ejerce
Esta obligación de congruencia tiene por finalidad específica la adecuada protección de la integridad física y de la salud física, psicológica y espiritual de todos los miembros de nuestras familias vecinas y del público en general, que tenga que convivir o de disfrutar de dicho lugar.
En virtud de ello, para el caso que el Gobierno de
Si esta cuestión fuera omitida, nos preguntamos: ¿Quién va a garantizar que los jóvenes concurran seguros y protegidos en estas instalaciones? ¿Quién garantizará a los vecinos el cumplimiento de las disposiciones en materia de seguridad? ¿Quién garantizará las normas de convivencia que existe en cada sociedad para su normal desarrollo?
Restos de demolición en el fondo del inmueble
Sábado, 21 de agosto de 2010
En la calle Bacacay
El fin de semana pasado apareció en esta casita de Bacacay 3610 un curioso cartel de venta que anunciaba “próximamente tres locales”. A los vecinos de Salvar a Floresta les llamó mucho la atención porque resulta que esa dirección está plenamente en la nueva Area de Protección Histórica –Ley 3507– del barrio. La declaración de APH implica una rezonificación y varias barreras a los cambios, incluso de los edificios no catalogados en especial. Entre ellos, que no se puede cambiar el uso de predios residenciales a comerciales. De hecho, los únicos usos no residenciales que se permiten son poner un correo oficial, una comisaría, una escuela pública u oficinas del gobierno porteño.
Los vecinos se comunicaron con m2 y este suplemento se comunicó con la inmobiliaria Esteban Bacari, que tiene oficina en la calle Bogotá y está a cargo de la venta. El diálogo fue ejemplar de ciertas situaciones porteñas. La secretaria que atendió la llamada no supo qué decir y le pasó el teléfono a un hombre joven que se olvidó de dar su nombre. El señor tampoco sabía nada de la declaración de APH, pero dijo que “en todo caso será problema del dueño, que lo va tener que encontrar usted porque yo no le voy a decir quién es”. Ante la pregunta sobre si igual vendería los locales, el hombre repitió una y otra vez que sí, que en todo caso era problema del dueño. Hasta que se dio cuenta de lo que estaba diciendo –algo llamado responsabilidad civil habrá rondado su cabeza– y aclaró que quería decir que haría la operación si le mostraban la debida habilitación. Para terminar, el hombre se permitió preguntar de dónde había salido el APH. No esperó que le contestaran: “Habrá sido alguno que estaba aburrido. Qué lastima, los dueños se van a perder de hacer una buena diferencia”.
Cartel anunciado obra fuera de la ley