miércoles, 30 de enero de 2013

a 200 años de la asamblea del año XII


La Asociación Civil “Salvar a Floresta” quiere rendir homenaje a los hombres y mujeres, que hicieron posible el primer paso para delinear las normas de convivencia básicas en un territorio que ya comenzaba a transitar el camino de la Independencia.. Camino lleno de luchas ideológicas y batallas sangrientas con el objetivo claro de darle orientación y forma política a lo iniciado en la Revolución de Mayo.
Argentina, definida por varios autores como “el país de las antinomias” se hallaba en 1812, debatiéndose entre las ideas de independencia inmediata de España o la espera de solución de los acontecimientos a los cuales la Madre Patria venía atendiendo.
El Segundo Triunvirato tomó la decisión de convocar a una Asamblea General Constituyente para el 31 de enero de 1813, día en que se inauguraron las sesiones. Los objetivos de la Asamblea eran claros pero no llegaron a concretarse: declarar la Independencia y dictar una Constitución. Pero no fue menor la impronta ideológica ni los logros legislativos.
Ya desde la pregunta de juramento de los integrantes de la misma se vislumbra una visión latinoamericana de la misma: “¿...prometen a la patria desempeñar fiel y exactamente los deberes del sublime cargo… promoviendo los derechos de la causa del país al bien y felicidad común de la América?”
Ya desde ese momento había quienes sostenían que la Libertad anhelada era para toda Latinoamerica.
Aquí escribimos las palabras del caudillo oriental José Gervasio Artigas al gobernador de Corrientes con respecto al cuidado de los indios que formaban parte de las tropas:
"Es preciso borrar esos excesos de despotismo. Todo hombre es igual en presencia de la ley. Sus virtudes o delitos los hacen amigables u odiosos. Olvidemos esa maldita costumbre de que los engrandecimientos nacen de la cuna."( 1810) Esta idea fue tenida en cuenta en 1813 en los asuntos que la Asamblea pudo legislar.
Entre ellas: la acuñación de moneda nacional, el establecimiento del escudo e himno, la abolición de la Inquisición y las torturas, la supresión de los títulos de nobleza y la libertad de vientres, se derogó la mita, la encomienda, el yanaconazgo y el servicio personal de los indios, bajo todo concepto y sin exceptuar el que prestaban a las iglesias o a sus párrocos. Esto ocurrió el 12 de marzo, reafirmando el decreto de la Junta Grande del 1º de septiembre de 1811, que establecía que los indios debían ser tenidos por hombres perfectamente libres y en igualdad de derechos. Para recordar la destacada votación de la Asamblea, acudimos a un fragmento del Manifiesto Inaugural:
"Si hubiéramos de calcular los designios de la naturaleza por el resultado práctico de los sucesos humanos, sería preciso suponer que la esclavitud era el dogma más análogo a nuestro destino, y que él debía ser la única base de las primeras combinaciones de un legislador. Pero aunque el cuadro del universo no ofrece por todas partes, sino un grupo de esclavos envilecidos por la servidumbre, o acostumbrados ya a la tiranía: y aunque los esfuerzos de las almas libres, al fin sólo han servido de trofeos al despotismo, presentando en la historia de los pueblos una constante alternativa de gloria y degradación;sin embargo, la libertad existe en los decretos de la naturaleza, y por su origen es independiente de todas las vicisitudes de los siglos."
Sí analizamos la coyuntura actual en nuestro país y en América Latina con respecto a la esclavitud en todas sus formas, deberíamos volver a redactar un nuevo Manifiesto donde la Dignidad del hombre no fuera mansillada nunca más.
Es así que Salvar a Floresta quiere de esta forma no olvidar ese momento y ratificar su repudio a todo trabajo esclavo, asimismo, hacer un llamamiento a los hombres y mujeres de buena voluntad a adherir al mismo.
 Asamblea de 1813

Floresta 2013